Día 1 · Empezar con fe, no con culpa
“Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.”
No empiezas este camino porque hayas fallado, sino porque fuiste hecha para algo mejor. La culpa cansa; la fe sostiene. Hoy no vienes a castigarte: vienes a cuidarte, como quien cuida algo que Dios le confió.
Tu práctica de hoy
Antes de tu primera comida, haz una pausa de un minuto y agradece en voz alta por lo que tienes en la mesa.